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PescaMar

Número 116 / Noviembre 2012

Ibiza a spinning: Lance ligero en las Islas Pitiusas. Palometón: El "jack crevalle" del Mediterráneo. Slim-minnows: Los "matagigantes" del Cantábrico. Especies: Dentones, los depredadores más fieros del roquedo. Materiales: Plomos Feeder, técnicas de agua dulce aplicadas al mar. Lugares, cebos y técnicas para el surf en otoño. Doradas de aguas frías en pozas y canales. Y también trucos,

PescaMar 116
Artículos destacados
Destinos
A spinning por las islas Pitiusas
Cuando un pescador se plantea realizar un viaje de pesca a spinning seguramente se imagina parajes lejanos de aguas tropicales cristalinas. El caso es que a veces no hace falta hacer un gran viaje para tener a nuestro alcance aguas limpias con variedad de peces, algunos de ellos de buen tamaño. En el mismo territorio español contamos con lugares paradisiacos donde se puede pescar a spinning con cierta facilidad. Entre estos lugares podemos destacar las islas Pitiusas, que forman parte a su vez del archipiélago balear. Y es que a menos de media hora en avión nos esperan unos paisajes idílicos donde además la pesca es de calidad; ¿qué más se puede pedir?
Biología
Conociendo al palometón
El palometón es uno de los adversarios más valorados en la mar cercana por el pescador deportivo. Al palometón, en las aguas más cercanas a tierra firme, no le discute nadie la supremacía si no es la corvina, que en los años que corren es más pez atlántico, como el palometón es hoy un pez mediterráneo, aunque no fuese así en el pasado. Pero el palometón es tan apreciado como desconocida es su biología. Que sea así se explica por la escasa investigación que se realiza sobre los peces de la mar si exceptuamos a un puñado de especies de alto valor económico y sometidas a piscicultivo, dorada, rodaballo, lubina…, o susceptibles de serlo en un futuro más o menos próximo.
Especies
Dentones, los depredadores más fieros del roquedo
Una de las piezas más codiciadas por el pescador de costa rocosa o de barca es el dentón. Espárido apreciado gastronómicamente, de bella librea y aspecto fi ero, que es pretendido al vivo, a curri, a spinning y a jigging..., aunque probablemente fuese el curricán de costa el que más pretendiera a los dentones hasta la irrupción del jigging, siendo todo un arte el hecho de ser capaz de manejar un pez artifi cial a ras de la roca, gracias a la acción de una gran plomada (pendiente o no de un profundizador).
Surfcasting
Encarando el otoño desde el arenal
El descenso de las temperaturas no constituye un dato especialmente favorable para el ejercicio de la pesca, pues tal circunstancia genera un cierto aletargamiento en el modo de proceder de los peces. Además, en cuanto el alimento escasee, éstos rectifi carán su comportamiento automáticamente, de ahí que, para encontrarlos, no está de más que también alteremos nuestros parámetros de búsqueda.
... y también en este número
Materiales: Slim-minnows, los “matagigantes” del Cantábrico
Factores tales como los agentes climatológicos y geográfi cos imperantes (aire, estado de la mar, presión atmosférica, zona de la costa, mar u océano…), el equipo (elección del adecuado, entre ligeros y medios) y otros tan subjetivos como la propia impresión (esa faceta augur que todos llevamos dentro) o la infl uencia de otros deportistas (no siempre, pero las más, bien intencionada…) hacen que sea un compromiso -no exento de atrevimiento- dar una opinión global sobre el comportamiento de los señuelos de pesca. La misma -muy a mi pesar- puede ser tenida por una recomendación, acto del que me libraré. Así prevendremos errores, fruto del hecho que una experiencia no puede -o no debe, necesariamente- ser extrapolable a otra.
Noches de espigón: “objetivo sargo”
No hay que dudarlo ni un solo momento, entre octubre y noviembre se abre la “temporada” de otoño/invierno, y con ella tendremos a nuestro alcance buenas piezas en playas y roquedos, centradas nuestras previsiones de captura en lubinas, doradas y sargos. Y como todavía encontraremos jornadas en las que poder disfrutar de la pesca nocturna, nuestra propuesta pasa por tentar a los sargos de tamaño medio y grande en los espigones que dan a mar abierta o que resguardan calas y playas.