PescaMar

Número 177 / Diciembre 2017

En diciembre pescamos lubinas portuarias, las reinas del invierno. Te mostramos las últimas tendencias en la creación de señuelos y la pesca de la roballiza con chicharro vivo. Nos sumergimos en el rockfishing embarcado, la magia del "rock" desde embarcación. Curricán costero: Grandes sensaciones cerca de la orilla. Además, nos vamos de viaje a Panamá, la perla salvaje del Pacífico.
PescaMar 177
Artículos destacados
Técnica
Puertos en invierno, objetivo: grandes lubinas
Si bien el otoño marca la “temporada buena” para pescar lubinas en numerosos lugares de nuestras costas, diciembre abre las puertas a las oportunidades con los ejemplares de mayor tamaño en pesqueros muy concretos, como son los roquedos con acantilados y buen fondo, las desembocaduras de los ríos y los puertos; y es que en invierno tanto las lubinas como las doradas de gran tamaño que están cerca de la costa buscan refugio y alimento en el interior de los puertos, así como en toda su zona de influencia, desde el exterior de los espigones hasta las playas más cercanas a ambos lados de las instalaciones pesqueras y deportivas.
Spinning
Nuevas tendencias en la creación de señuelos: ¿Hay motivos para caer en el pesimismo?
Pocas cosas hay más gratificantes en la pesca que obtener una captura por medio de un señuelo que hemos elaborado nosotros mismos; y es que no, en absoluto se debe aceptar que sólo lo que sale de los moldes de las grandes corporaciones es capaz de dar gato por liebre a los peces, como tampoco la tozuda renuencia de éstas a proponer productos que supongan un avance y/o carentes de deficiencias, resultado de la singular estrategia que les permite vivir de las rentas por tiempo indefinido.
Viajes de pesca
Regreso a Panamá: 50 años de emociones en el Pacífico
Era el 25 de septiembre de 1513 cuando un joven explorador español, Vasco Núñez de Balboa, guiado por algunos indios, atravesó el istmo centroamericano y descubrió las aguas de un gran océano hasta ese momento desconocido; el nuevo mar fue llamado “Mar del Sur”, y Balboa entró en la historia como el primer europeo en contemplar la inmensidad del que varios años después Fernando de Magallanes bautizó como “Océano Pacífico”.