Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para facilitar y analizar la navegación de sus usuarios y proporcionarle una mejor experiencia en el uso del mismo. Si está de acuerdo siga navegando o pulse en ACEPTAR. Ver más detalles.

PescaMar

Número 176 / Noviembre 2017

Noviembre es el mes de los sargos, y por eso te invitamos a pasar las últimas noches del año tras ellos. Especies de segunda, spinning de primera: Especies que pasan desapercibidas pero que no dejan de ser muy divertidas de pescar. Estuarios y doradas: Las "auratas" de agua dulce. Pescando en estrechos y zonas de paso. Técnica: Lugares y momentos para poppers y paseantes. Los mejores cebos y enclaves para el Algarve portugués. La reproducción del sargo común.
PescaMar 176
Artículos destacados
Surfcasting
Las últimas noches del año tras los sargos
Si bien hay numerosas zonas en las que salir de pesca por la noche en estas fechas es ya bastante complicado por las inclemencias del tiempo, todavía quedan lugares más templados, o noches que vienen menos frías, en las que a más de uno se le cruza la idea de acudir unas horas a intentar lograr alguna buena captura en plena noche; por si alguien se anima, los sargos se encuentran todavía con buena actividad en aquellos fondos más someros y cerca de roquedos y espigones; debemos buscar playas y calas abrigadas, e intentar cuadrar nuestra salida a surfcasting nocturno con una mar adecuada. Lo demás es ánimo, buen abrigo, estar dispuestos a realizar una pesca activa, y llevar los mejores cebos que podamos; ¿en noviembre?, ¿de noche?, ¿pescar?; claro que sí, ¿quién se anima?
Especies
Estuarios y doradas, las “auratas” de agua dulce
Cuando pensamos en capturar doradas, los primeros escenarios que se nos vienen a la mente son las playas a surfcasting, o los espigones marítimos; pero nuestra amiga también merodea por otros escenarios diferentes, como son las rías y tramos de desembocaduras en las que busca el apetitoso marisco que por allí se le pone a tiro. En este caso vamos a ir con las cañas remontando un poco río arriba, conociendo puntos de aguas medio dulces, como son las partes altas de los estuarios, por las que cuando el caudal del mar entra y sale por la acción de las mareas, se mueven las cabezonas.