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Espacio

Número 113 / Mayo 2014

Las ondas gravitatorias permiten demostrar que, justo después del Big Bang, se produjo una gran expansión del Universo, y más cerca de la Tierra, la nube de Oort ofrece pistas sobre la evolución del Sistema Solar. En ese aspecto también se utilizan los meteoritos que caen a la Tierra, que pueden alcanzar igualmente gran valor económico. Además, la estrella mil veces mayor que el Sol, el experimento IXV y grandes obras de la astronomía clásica. Así funciona: Silencio total. Protagonista: Ramón Torres (Sentinel-1). También probamos el astrógrafo TS-80Q.
Espacio 113
Artículos destacados
Espacio profundo
La prueba de la inflación
Desde que Albert Einstein habló de las ondas gravitatorias como minúsculas olas en el espacio-tiempo, en 1916, los científi cos han buscado el modo de confi rmar directamente su existencia. No sólo por tener esa prueba, sino porque abren una puerta a conocer los instantes inmediatamente posteriores al Big Bang.
Sistema solar
Los misterios de Oort
2012 VP113 es un peculiar objeto descubierto recientemente por astrónomos estadounidenses. Su órbita lo lleva tan lejos del Sol, que parece claro que forma parte de la nube de Oort, una región en los confi nes del Sistema Solar que guarda pistas sobre su origen.
Planeta azul
Cazadores de estrellas
Son ‘verdades sólidas’, muestras prístinas de materia del Sistema Solar; trozos de asteroides, de cometas o incluso de otros planetas que registran y fechan eventos galácticos, revelando detalles sobre la composición de su lugar de origen. Son auténticas piedras preciosas caídas del cielo a la espera de ser encontradas por profesionales y aficionados capaces de reconocerlos, conscientes de su valor científico y económico. Cazadores de ‘estrellas fugaces’ obsesionados con hacerse con otro ejemplar de meteorito.
Vía Láctea
La estrella mil veces mayor que el Sol
HR 5171 A forma parte de un sistema binario amarillo, en la constelación del Centauro, a unos 12.000 años luz, y el interferómetro VLT la ha identificado como una estrella gigantesca, con un tamaño 1.300 veces superior al del Sol. Es lo que se denomina una hipergigante amarilla.