| Desde que es un cachorro, pasa a la edad juvenil y la adulta en la cual realmente podemos distinguir la madurez y la senilidad. El estado de salud del perro depende, en todas estas etapas, de factores genéticos, ambientales y de los cuidados recibidos, sobre todo la alimentación. En la edad senil esta afirmación es todavía más importante.
Muchos estudios realizados en los últimos años sobre el tema del envejecimiento, concluyen que el buen estado de salud de un perro mayor depende en gran medida de los cuidados recibidos a lo largo de su vida y, por supuesto, de un correcto manejo en el proceso de envejecimiento. Es evidente que los cuidados de un perro mayor deben adaptarse a su nueva condición y suponen un cambio de mentalidad y hábitos del propietario en relación a las nuevas circunstancias.
El envejecimiento debe ser considerado como una etapa natural en el desarrollo de cualquier ser vivo, y no como una enfermedad. De hecho hay animales que llegan a la edad senil en buenas condiciones físicas y otros que manifiestan problemas de salud aunque aún sean jóvenes.
¿QUÉ ES EL ENVEJECIMIENTO?
Cuando el perro pasa de la edad adulta a la madurez, podemos decir que se encuentra en un momento en el cual ya empiezan las modificaciones celulares, orgánicas y metabólicas del envejecimiento. Se trata de un proceso irreversible en el cual estructuras anatómicas y mecanismos fisiológicos empiezan a degenerar lentamente y progresivamente, aumentando la susceptibilidad del perro a contraer enfermedades a causa de la reducción progresiva de la eficacia del sistema inmunológico, y de la reducción de la homeostasis, es decir, el equilibrio de los sistemas metabólicos y fisiológicos del organismo. Lo que a nivel de células y tejidos es una alteración normal de los equilibrios, se traduce en la posibilidad de contraer enfermedades. Hablamos de posibilidad porque, como veremos más adelante, podemos influir, y mucho, en la salud de un perro en esta etapa de su vida, regalándole la posibilidad de disfrutar más tiempo de su salud.
¿A qué edad un perro puede considerarse anciano? Esta pregunta no es tan sencilla como parece. Existe una enorme variabilidad en la especie canina en la cual el tamaño representa, en este caso, un punto focal. En general podemos afirmar que un perro de talla grande o gigante tiene una esperanza de vida menor que un perro de tamaño medio o pequeño, aunque mucho dependerá de las condiciones que hemos mencionado antes.
CAMBIOS EN EL ENVEJECIMIENTO
Para muchos propietarios la aceptación que su perro se haga mayor supone un problema: lo primero que notan es un cambio en el comportamiento y las costumbres de su mascota que no ponen en relación (o no quieren poner en relación) con su edad. A menudo se ven obligados a aceptar la situación a causa de una enfermedad o de problemas orgánicos que descubren durante una visita al veterinario. En otros casos el perro goza de buena salud y es el veterinario que, conociendo la edad del animal, propone un cambio en la dieta o en el estilo de vida.
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