| Lamentablemente, una vez han varado son incapaces de salir por sus propios medios y por eso es muy necesaria la colaboración de bañistas y personas que se
encuentren por la zona.
Los varamientos de cetáceos
son abundantes
en zonas de migración,
o de paso de estos mamíferos
marinos. Una vez quedan
encallados en la arena les es muy
difícil salir debido al cambio del
entorno que les rodea y que les es
muy desfavorable. Los minutos siguientes
al varamiento serán muy
importantes y por eso es necesario
estar bien informados de lo que
debemos hacer.
VÍCTIMAS EN EL MAR
Los cetáceos, al igual que el resto
de especies marinas, sufren las
consecuencias de la intromisión del
ser humano en el mar. Sobrepesca,
pesca accidental, contaminación de
residuos, atropellos… pero quizás,
la más dañina para estos mamíferos
marinos es la contaminación
acústica provocada por la navegación
y los sónares que muchas
embarcaciones emplean para explorar
el fondo. A lo largo de todo su proceso evolutivo, los cetáceos
han desarrollado un sistema sensorial
muy sofisticado denominado
“ecolocalización”, que consiste en
la emisión de ondas sonoras en el
agua que luego recoge en forma de
ecos sonoros que posteriormente
analiza en su cerebro. Esto les hace
especialmente vulnerables a ciertos
tipos de ondas que se emiten de
manera artificial desde determinados
barcos y para los que la Naturaleza
nunca les había preparado.
Como consecuencia de esto, los
cetáceos pueden quedar sordos
provisionalmente, o bien permanentemente.
Una vez han sido aturdidos
con estos sistemas sonar, los cetáceos
quedan literalmente sordos e
incapaces de poder orientarse en
el espacio, navegando sin rumbo o
bien con uno equivocado, llegando
en ocasiones a varar en las playas.
Se ha constatado y documentado
que ciertas pruebas militares con
sónares han provocado varados
masivos en las playas cuando se han realizado a menos de 50 millas
de la costa, por lo que los científicos
han pedido que se realicen fuera de
este acotamiento para garantizar su
seguridad.
CAUSAS DE LOS
VARAMIENTOS
Las especies más propensas a
sufrir varamientos suelen ser los
calderones, falsas orcas, ballenas
francas, cachalotes, delfines, zífios
y marsopas. Normalmente afecta
más a las ballenas dentadas que a
las barbadas, aunque se ha constatado
que las especies que sufren
más varamientos son aquellas que
forman grupos con fuertes vínculos
en alta mar. Algunos científicos
piensan que siguen a sus presas demasiado cerca de la costa y después
no pueden volver. Si un animal
enfermo o herido queda varado,
los demás miembros del grupo no
ignoran sus peticiones de auxilio y
acuden en su ayuda, varando a su
vez. Un comportamiento que invita
a la especie humana a reflexionar… Pero existen otras causas que provocan
los varamientos y que aún están pendientes de estudio como
puedan ser determinadas enfermedades
y algunos parásitos del oído
interno que pueden distorsionar el
proceso de ecolocalización.
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