| El linaje de su Opel Tigra, mezcla parte de estos últimos, está entre clásico y custom, valga la redundancia. No por ello, esta personalización tiene menos mérito que otras, quizás resulte al contrario. Veámoslo.
Estamos delante de un vehículo, que pocos se han atrevido a personalizar. Los que ha habido, todos ellos han tenido gran repercusión. Pero llegados a estos momentos de nuestro tuning, el ser poseedor de un ejemplar de este tipo, indica una cierta y clara predilección por lo “indistinto”. Aunque ciertamente diría –por lo distinto- . Si, distinción se respira en toda el aura de esta metamorfosis automovilística donde lo más importante es observar el resultado, después de tener varias opciones para personalizarlo. Clarividencia por parte de su propietario, además por saber como conjugar varios elementos dentro del mundo de la personalización, sin caer en lo común. Y como lo que estoy contando puede parecer confuso, nada mejor que adentrarnos de lleno en el proyecto, del Sr. “Chanclas”, alias Albert.
Esta versión como comprenderéis, no fue la primera. Dentro de la vida de un tuner, se esconden varios caminos, algunos opuestos, a la hora de afrontar una personalización. Pero sin duda, la “penúltima”, al igual que cuando vamos de copas, resulta la original, la buena.
AMANTE DE CUSTOM
Quería algo diferente. Fueron meses esperando qué hacer frente a su automóvil, para decidirse con toda la fe del mundo, y prepararse para lo venidero. La sierra de calar, próxima a sus manos, serían suficiente motivo para convertir su Tigra en una mezcla de Pick-up y cabrio. Es un modelo que ya se presta a ello, con lo que tampoco fue muy complicado, aunque ello no quiere decir fácil. Pero además de tener clara la idea, hay que saber qué materiales emplear y conjugar para que el resultado sea óptimo.
Todo el kit de carrocería, está basado en la comunión de otros elementos de diferentes marcas, -al tuner no le preocupa esto en absoluto- para buscar un resultado óptimo y eficiente. Parachoques delantero de Seat León Cupra. Se aprecia claramente el resultado y la forma de adaptarlo. Para la parte posterior, se jugó con las necesidades contemporáneas y nada mejor buscado que el parachoques trasero del 206 de Pam Design.
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