GRUPOV GRUPOV
contacto | staff | suscripciones | publicidad
en Portada
SISTEMA SOLAR
SISTEMA SOLAR
VIAJE AL PASADO
CARRERA ESPACIAL
Grupo V Media
Noviembre
ESPACIO PROFUNDO
El depredador de explosiones gamma
No es fácil encontrar en la ciencia moderna un área que haya avanzado tan vertiginosamente como la astronomía de las altas energías.
  Fotos: NASA
Su nacimiento y desarrollo se produjo enmarcado en la época de la guerra Fría entre la URSS y los Estados Unidos.

El lanzamiento en 1957 del primer satélite artificial, el Sputnik I, significó el comienzo de una nueva era y una oportunidad única para salir al espacio exterior y descubrir un Universo totalmente desconocido. La novedad para el hombre fue poder contemplar el firmamento desde un punto de vista totalmente diferente, superando el obstáculo más grande para cualquier apasionado de las estrellas, la atmósfera terrestre.

Las emisiones de más altas energías (rayos X y gamma) y también el rango infrarrojo y UV, que habían permanecido invisibles a causa de la absorción de nuestra propia atmósfera, fueron finalmente examinados. El resultado de las primeras investigaciones fue la observación directa de escenarios astrofísicos en los cuales materia exageradamente densa, temperaturas de centenares de millones de grados y campos magnéticos muy intensos juegan un papel protagonista.

UN UNIVERSO DE COLORES
El campo de la astronomía que se dedica al estudio de los rayos X y gamma tiene un origen reciente, puesto que las primeras predicciones acerca de la existencia de radiación con alto contenido energético empezaron a aparecer a mediados del siglo pasado. La sospecha de que la bóveda celeste estuviese poblada por fuentes capaces de generar estas emisiones provocó un gran fervor entre los científicos de aquel entonces, por lo cual se abrió una verdadera “temporada de caza” a fuentes de emisión tanto de rayos X (con energías entre los 0,1 y 100 keV, aproximadamente) como de rayos gamma (mayores de 100 keV).

Dicha búsqueda frenética culminó en 1962 con un descubrimiento sensacional; la detección de fotones de rayos X procedentes del centro galáctico por obra de Bruno Rossi y Riccardo Giacconi. El hallazgo abrió camino a una nueva manera de observar las estrellas y reveló que contemplar el Cosmos a través de la atmósfera terrestre es como observarlo en blanco y negro, mientras que en realidad éste es de colores.

Por otro lado, la primera detección de rayos gamma no llegó hasta 1967, cuando el satélite OSO-3 detectó 621 de estos fotones procedentes, supuestamente, del ecuador galáctico.

Aún así, satélites espías norteamericanos de la serie Vela, detectaron destellos de radiación gamma de origen desconocido. La sorpresa fue mayor cuando los estadounidenses se dieron cuenta de que dichas explosiones no procedían ni de la Tierra ni del Sol, sino que tenían origen cósmico. Estos fenómenos fueron posteriormente llamados destellos o explosiones de rayos gamma (Gamma Ray- Bursts, o GRBs).

(Más información en la revista)

OLRAC  
 
Super Foto
Top Music
Audio Clásica
Gadget