EN CUATRO PASOS
En dos días de mayo de 2002, el observatorio SOHO siguió la evolución, en cuatro momentos, de una llamarada solar. Desde las 19:18 TU del 19 de mayo, hasta las 13:18 del día siguiente, el
satélite fue testigo de una explosión que tarda horas o días en acumular la energía necesaria para llegar a ese momento, pero que libera una enorme cantidad de energía en cuestión de minutos.
LA FURIA DE LA ESTRELLA
Las eyecciones de masa coronal (CME) son uno de los eventos más violentos producidos en el Sol. Pueden ser tan grandes como la de la imagen, ocurrida el 5 de diciembre de 2003, y lanzan al espacio plasma compuesto por partículas cargadas y parte del campo magnético de la corona solar. Al llegar a la Tierra, las CME interactúan con la magnetosfera, creando las auroras boreales, pero también pueden provocar serios problemas en las comunicaciones por radio y vía satélite.
PECAS GIGANTES
Las manchas solares son regiones de la superficie del Sol relativamente más frías y poseen una intensa actividad magnética.
Hasta el momento, el mayor grupo de estas manchas se detectó el 20 de marzo de 2001, bautizado como 9393, y alcanzó una extensión 13 veces mayor que el tamaño de la Tierra. Estas regiones activas impulsan además llamaradas y eyecciones
de masa coronal.
CAMBIOS DE HUMOR
El Sol atraviesa ciclos de actividad de 11 años, algunos más intensos que otros. Desde su lanzamiento, en 1995, SOHO ha
podido estudiar uno de estos ciclos casi en su totalidad, obteniendo imágenes como esta serie que muestra la evolución hacia un punto de máxima actividad solar entre 1997 y 1999. En la última foto se aprecia la progresión a un mayor número de
bucles magnéticos y regiones activas.
DE FONDO
El observatorio solar Hinode, de la agencia espacial de Japón, captó el tránsito por delante del disco solar de Mercurio, el
planeta más cercano a él de todo el sistema. El evento tuvo lugar entre el 8 y el 9 de noviembre de 2006. |